Mi amigo el zurdo

 Imagínate a alguien que tuvo que salir de su país por los problemas económicos provocados por los dirigentes zurdos que fueron alumnos del socialista al que admiras. Llegar a Estados Unidos vivir del trabajo de tu sueños con tu familia e incluso ganarte la ciudadanía. Todo para luego apoyar el socialismo en el país capitalista por excelencia, el afrocentrismo en el país que más protege a Europa, o dártelas de que estás en contra de la religión, claro, solo la que construyo nuestra civilización, porque crees que es el cáncer de la sociedad y apoyas a una teocracia como la iraní que mató más gente en dos meses de lo que hizo la inquisición española en más de tres siglos. Y estar en contra de tu propio país porque crees todos los cuentos de victimizmo africano, cuando en el país se ha vuelto más difícil vivir al importar de manera ilegal a cientos de esas personas. Es más hasta decirle nazis a la gente que solo defiende su país y mientras que al mismo tiempo le tienes un aberrante odio a los judios como si todos ellos estuvieron o están a favor del estado de Israel.

Es normal que alguien critique las políticas de un país, el problema es que tanto él como muchos otros no se limitan a eso y quieren tanto la desaparición de ese país junto a su gente. Es algo parecido a ese grupo de haitianos que quieren la desaparición de la República Dominicana, ellos teniendo cosas que jamás las tendrían en su estado fallido. A esas personas les recuerdo, pueden ser todo lo critico que quieran en Estados Unidos y en países occidentales, pero no pueden criticar en lo más mínimo a los regímenes que apoyas en su territorio ni siquiera siendo ciudadano.